El cese de actividad

Enero 2020 | La prórroga del cese de actividad

Pronto el BOE incluirá la nueva prórroga que estará vigente hasta el 30 de mayo que según Ata beneficiará hasta los 700.000 autónomos. Conocemos más sobre las nuevas medidas que se incluyen y que intenta aglutinar al mayor número de beneficiarios posibles.

Está previsto que hoy se apruebe la prórroga de los ERTES y las prestaciones para autónomos
Los compañeros de Nepos Asesores nos resume cómo será

Prórrogas ERTE
Se va a prorrogar desde el 1 de febrero hasta el 31 de mayoLos tipos de ERTE existentes son:
  • de limitación de actividad

Son aquéllos destinados a los sectores y empresas, afectados parcialmente en su actividad, por las decisiones de las administraciones. Por ejemplo, los restaurantes, los establecimientos comerciales, los teatros, cines, locales de conciertos y todas aquellas empresas que están obligadas a tener un aforo limitado. O un número limitado de trabajadores. En este caso, las exenciones de cotizaciones sociales de las empresas por trabajador son las siguientes: para las empresas de menos de 50 trabajadores son del 100%, en febrero; del 90%, en marzo; del 85%, en abril, y del 80%, en mayo. Para las empresas de más de 50 trabajadores, las exenciones de cotizaciones sociales son las siguientes: del 90%, en febrero; del 80%, en marzo; del 75%, en abril, y del 70%, en mayo

  • de impedimento de la misma

Son los expedientes que pueden aplicarse las empresas que se vean obligadas a suspender su actividad totalmente por las decisiones administrativas de lucha contra la epidemia. Por ejemplo, si la comunidad autónoma decreta el cierre total de sectores. Como en el ejemplo anterior, pueden ser la hostelería o el comercio. También, si hay toque de queda, las discotecas y otros locales de noche. En este caso, las exenciones de cotizaciones sociales son la siguientes: del 90%, para las empresas con menos de 50 trabajadores; y del 90%, en sociedades con más de 50 empleados.

  • destinados a las de empresas y sectores especialmente afectados o superprotegidos

Son aquéllos dedicados a las actividades muy perjudicadas por los efectos de la pandemia y que tienen un nivel de actividad inferior al 70% de su ritmo normal y un porcentaje de trabajadores cubiertos por ERTE superior al 15%. En este caso, las medidas también benefician a las empresas cuya facturación depende fundamentalmente de aquéllos. En definitiva, hay 47 sectores en esta situación y las exenciones de cotizaciones sociales son las siguientes: del 85%, para las empresas con menos de 50 empleados. Y del 75%, con una plantilla superior. Estas reducciones de cotizaciones sociales también benefician a las compañías que conviertan su ERTE de fuerza mayor, por causas de la pandemia, a un expediente por motivos económicos. Es decir, cuando, posteriormente, la empresa tenga problemas para salir de la situación creada por el virus.

Sigue estando vigente que las empresas que se acojan a los ERTE y tengan exoneración de cotizaciones sociales, no podrán despedir a ningún trabajador cubierto por el expediente hasta seis meses después de terminado el expediente. Entre las excepciones a esta regla, está el despido disciplinario procedente. Las empresas que incumplan esta condición tendrán que reintegrar a la Seguridad Social las exoneraciones de cotizaciones sociales hechas a toda la plantilla del centro donde se produzca el ERTE.

Sigue estando en vigor que las empresas con ERTE no pueden repartir dividendos, al menos con cargo al ejercicio en que el que se aprueba el ERTE. Tampoco podrán acogerse a los expedientes las empresas con domicilio fiscal en los países o territorios considerados como paraísos fiscales.

Los trabajadores en ERTE tienen el compromiso de la empresa de recuperar el empleo o la parte del salario que han dejado de percibir. Mientras tanto, cobran la prestación por desempleo total, o parcial, y no consumen tiempo de protección del paro. Al menos, con todos aquellos que accedan este año a la prestación, además de los que ya estaban.

Se mantiene la suspensión de los contratos temporales de los trabajadores en ERTE. No transcurre el tiempo del contrato.

Prestación Cese de Actividad Autónomos

Igual que en el caso de los ERTE, el Consejo de Ministros va a prorrogar hoy hasta el 31 de mayo la prestación extraordinaria del cese de actividad, como se conoce la protección por desempleo de los trabajadores autónomos, a todos aquellos que la estén cobrando ahora, mientras lo necesiten. Además, también va a ampliar los colectivos que, a partir del 1 de febrero, se beneficiarán de la protección.

A partir del 1 de febrero, y hasta el 31 de mayo, también podrán acogerse a la prestación por desempleo quienes, en el primer semestre de 2021, facturen hasta un 50% menos en relación con el segundo semestre de 2019. El Ejecutivo rebaja esta exigencia a los autónomos del 75% al 50%, y lo hace en comparación con el segundo semestre de 2019, porque 2020 fue un año de desplome total de la facturación por las consecuencias de la crisis del coronavirus.

El beneficiario percibirá 472 euros mensuales, que es el 50% de la base mínima de cotización de los autónomos, que es de 944,40 euros al mes. No obstante, cuando convivan dos o más perceptores de la prestación de la cuantía bajará para cada uno al 40%, que es 377,76 euros al mes. Por el contrario, si el trabajador autónomo tiene reconocida la condición de familia numerosa en un hogar en el que es el único perceptor, entonces la renta del cese de actividad se elevará al 70% de la base mínima. Es decir, 660 euros al mes.

Es compatible la prestación con un salario de trabajador por cuenta ajena, siempre y cuando la renta que se perciba por esta razón no supere 1,25 veces el Salario Mínimo Interprofesional. Es decir, que la retribución en este caso no puede superar los 1.187 euros mensuales. En este caso, la Seguridad Social casi ha duplicado la cuantía que puede percibir el autónomo como asalariado si, a su vez, está cobrando el cese de actividad

Los autónomos con cese de actividad NO tienen que pagar las cotizaciones sociales hasta el 31 de mayo. Todos los autónomos en esta situación, con el negocio cerrado o una profunda caída de la facturación, no tendrán que pagar las cotizaciones sociales. Y, por el contrario, la Seguridad Social considerará este periodo como si el autónomo hubiera cotizado.

Reconocen el cese de actividad de los trabajadores las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social.

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