Comemos peor que antes a pesar de que disponemos de más tiempo

La ecuación era confinamiento igual a más tiempo en casa que se asemeja a cocinar con más productos frescos porque eso supone salud. La "verdad, verdadera" como dice la expresión andaluza para remarcar una afirmación es que realmente la economía somete a cualquier hábito que implique un gasto que no nos suene a esencial y para los españoles no hay tanta diferencia entre los productos frescos y precocinados congelados.

Este post no va de congelados ni siquiera de alimentación. Este artículo más bien va de cómo somos en sociedad y de la infravaloración del presente. El ritmo no cesa en una sociedad dónde twitter, la red social de la inmediatez -de la que formo parte- nos obliga a actualizarnos. El popular dicho pre-socialmedia;  "Vísteme despacio que tengo prisa" pasa al latiguillo habitual post-socialmedia;  "Hablamos ahora" por WhatsApp y el mensaje nunca llegará... Somos creyentes de un futuro mejor que quizás llegue pero que nunca existe porque sólo el presente es efectivo. Los datos del consumo de la población son básicamente un mapa donde los analistas no sólo recogemos datos concluyentes en una fecha -como si no cambiara el panorama - sino también refleja una involución a la inmediatez.

El producto precocinado congelado en su venta proporciona algo tan valioso como es que indica su fecha de caducidad, una alarma que nos avisa para poder desecharlos ese día, si no se consume. En el podcast evidencio los datos concretos de ese aumento de su consumo que irá a más. De hecho la próxima adaptación alimenticia es proporcionarles menor número de aditivos para asemejarlos a los productos frescos, una confusión semejante en su momento a los productos "BIO" con los otros denominados falsamente. Recuerden al "Bio Frutas" de Pascual que fueron demandados. Súmenle la apatía de algunos jóvenes no tan disciplinados como sus antecesores en la realización tan sana de las tareas domésticas, entre ellos, cocinar... Por cierto "Gracias" en mayúsculas a los "Realitys Shows" de televisión de cocina que nos animan.

La urticaria a la reflexión, a la pausa, al presente es desgraciadamente común y supera a cotas inesperadas del ser humano. Sobre la paciencia -palabra que en la próxima década no aparecerá en la RAE por no ser una actitud muy popular - el refranero le deja en buen lugar: "La paciencia es la más heroica de las virtudes, porque precisamente carece de heroicidad."

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